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El espacio en el que se unen la cultura, las exposiciones, el cine y las conferencias, el Serpentine Pavilion, celebra su 20º aniversario. En los jardines de Kensington, una de las zonas más exclusivas de Hyde Park en Londres, se inaugura cada año el Serpentine Pavilion. Desde el 2000, se construye junto a la sede de la Serpentine Gallery un pabellón que siempre es diseñado por los arquitectos más reconocidos a nivel mundial y que no han construido anteriormente en Inglaterra.

El Serpentine Pavilion de este 2021 ha sido diseñado por el estudio Counterspace. Este estudio de arquitectura ubicado en Johannesburgo está dirigido por Sumayya Vally. La arquitecta sudafricana fundó este estudio hace cinco años con el objetivo de desarrollar un lenguaje de diseño que reconozca y celebre el continente africano. Todo esto le llevó a convertirse en la artista más joven en recibir el encargo para el Serpentine Pavilion.

Inspiración en la ciudad de Londres

Este pabellón inspira su diseño en espacios pasados y presentes de reunión, organización y pertenencia en diversos lugares londinenses relevantes para las comunidades transculturales. Como respuesta a la escasez de ubicaciones comunitarias informales en todo Londres, el pabellón de Counterspace rinde homenaje a los sitios borrados que han mantenido los grupos culturales a lo largo de los años. Entre estos espacios se encuentran algunas de las primeras mezquitas que fueron construidas en Londres (algunos ejemplos pueden ser Fazl Mosque o East London Mosque), librerías cooperativas y lugares de entretenimiento (el restaurante The Mangrove o el Carnaval de Notting Hill).

 

La arquitectura del pabellón es el resultado de la abstracción y la superposición de diversos elementos arquitectónicos. Estos componentes varían según la intimidad, traduciendo las formas de la ciudad en la estructura. En este pabellón se establecen lugares nuevos para reunirse en aquellas zonas en las que las formas confluyen.

 

Los materiales con los que está construido el pabellón son acero, corcho y madera cubiertos con microcemento. Las diferentes texturas, tonos rosados y marrones aparecen de la inspiración que aportó Londres al estudio Counterspace. Las texturas y tonalidades hacen referencia a los cambios en la calidad de luz de la ciudad.

 

Por primera vez en el Serpentine Pavilion, diferentes fragmentos del pabellón se sitúan en cuatro localizaciones de la ciudad que han servido de inspiración para este proyecto: News Beacon Books en Finsbury Park, The Tabernacle en Notting Hill, el centro de artes Albany en Deptford y el Becontree Forever Arts and Culture Hub en Valence Library. Para Counterspace, esto supone un gesto de descentralización de la arquitectura para incorporar multitud de voces. Estos fragmentos sirven de apoyo en las operaciones diarias de estas organizaciones y permiten y honran las reuniones de los grupos locales.

 

De un lugar de té a una galería de arte

Para entender la esencia del Serpentine Pavilion, es necesario remontarse a los años 30. El arquitecto James Grey West, en una visita al Hyde Park, proyectó una casa de té en la orilla del lago The Serpentine. Con el paso de los años, este negocio local cerró sus puertas y se reinventó para ser la galería de arte estatal en los años 70 a la que llamaron Serpentine Gallery.

 

La historia del Serpentine Pavilion se remonta al año 2000 cuando la directora de la galería Julia Peyton-Jones quería celebrar el 30º aniversario de la Serpentine Gallery. La idea que la directora tenía se basaba en crear un espacio versátil para conmemorar el aniversario mediante una gala lujosa que se desmontaría al día siguiente. Cuando la directora vio el diseño de Zaha Hadid, decidió que aquello no podía desaparecer tan repentinamente. Por ello, decidieron dejar esa obra arquitectónica durante todo el verano.

 

Tras el éxito del trabajo de la artista Zaha Hadid, se llegó a la conclusión de que se debería invitar cada año a un arquitecto diferente para que expusiera sus conceptos constructivos en ese espacio. Así es como nació Serpentine Pavilion, una forma innovadora de acercar obras arquitectónicas al público y mostrar los conceptos que hay detrás de cada arquitecto.

 

Diseños desde su año de inauguración

Desde el 2000 cada año se expone un diseño diferente en el Serpentine Pavilion. Los arquitectos escogidos durante este tiempo tienen una cosa en común: ninguno posee obras propias en el Reino Unido.

 

En total son 20 las obras que han sido representadas en el Hyde Park. A continuación, se mostrará cada una de ellas:

 

Obra de Zaha Hadid (2000):

Esta arquitecta inauguró el Serpentine Pavilion con un diseño que impactó tanto que se tuvo que mantener la tradición. La idea de Zaha Hadid consistió en reinventar el concepto de tienda creando una estructura de metal con un techo triangular que se expandía por 600 metros cuadrados. En el interior se ubicaron unas mesas diseñadas también por la arquitecta en las que se jugaba con los contrastes en el color.

 

Obra de Daniel Libesking (2001):

Esta obra se comparó con un juego de origami. El diseño de este arquitecto consistió en un pabellón de metal realizado con formas angulares. Los materiales empleados para la obra fueron placas de aluminio que parecía doblarse sobre ellas mismas y que daban lugar a reflejos de la luz del sol. En 2005 esta obra se volvió a levantar en Cork, Irlanda.

 

Obra de Toyo Ito (2002):

Esta obra reflejaba a la perfección la característica sutileza de este arquitecto. El objetivo del diseño era transformar las formas más ordinarias en algo extraordinario. Se formaban triángulos y trapezoides generados a partir de un algoritmo que funcionaban como ventanas y paredes. Este pabellón es ahora el restaurante de playa del hotel Le Beauvallon en Francia.

 

Obra de Óscar Niemeyes (2003):

Este diseñó consistió en una estructura blanca similar a una tienda de campaña realizada con hierro, aluminio, hormigón y vidrio. La estructura se encontraba por encima del suelo y se accedía a ella a través de una rampa. El arquitecto también diseñó el mobiliario del interior.

 

Obra del estudio MVRDV (2004):

Este estudio holandés diseñó una montaña artificial cubierta con un cerro sobre la que era posible caminar. Lamentablemente esta obra no pudo ser creada debido a su elevado coste.

 

Obra de Álvaro Siza y Eduardo Souto de Moura (2005):

Esta obra consistió en un entramado de vigas de madera con las que consiguieron dar al espacio un aspecto ondulado. Además, en su interior, se colocaron 250 lámparas cilíndricas alimentadas por energía solar.

 

Obra de Rem Koolhaas (2006):

La pieza central de este diseño consiste en un globo que se sostenía en el aire con seis toneladas de helio y que cubría una sala que se utilizaba como un café. El material que se empleó fue plástico traslúcido.

 

Obra de Olafur Eliasson y Kjetil Thorsen (2007):

Su diseño sorprendió por la fachada del pabellón, que recordaba a la mandíbula de un tiburón. Los materiales empleados fueron acero y madera.

 

Obra de Frank Gehry (2008):

Esta obra tenía la característica firma geométrica de su arquitecto. La estructura estaba formada por cuatro vigas de acero revestidas de madera entrelazadas con paneles de vidrio a diferentes alturas.

 

Obra de Kazumo Sejima y Ryue Nishizawa (2009):

El estudio SANAA firmó este pabellón en el que destacaba la sencillez y la transparencia gracias a los tabiques realizados con materiales acrílicos y a los pilares de acero.

 

Obra de Jean Nouvel (2010):

En este diseño el arquitecto usó placas de acero, vidrio y tela roja para contrastar el verde del jardín de Kensington. Su estructura era un espacio abierto que contaba con una cafetería y un auditorio.

 

Obra de Peter Zumthor (2011):

La idea que tenía el arquitecto era crear un jardín dentro de otro jardín. Este espacio se encontraba entre oscuros muros que lo protegían del ruido y olores.

 

Obra del estudio Herzog & de Meuron y Ai Weiwei (2012):

En este diseño se quiso recordar a todas las obras anteriores. Once columnas más una doceava se ubicaron en un espacio en el que se cavó un metro y medio. La intención era que los visitantes tuvieran una experiencia que les recodase al pasado.

 

Obra de Sou Fujimoto (2013):

En este diseño se utilizaron 28 kilómetros de tubos finos de metal blanco. Estos tubos se partieron en 27.000 secciones y se unieron en 10.000 puntos. El arquitecto quiso recrear una celosía y construir un paisaje artificial.

 

Obra de Smiljan Radic (2014):

Esta obra consistió en una estructura traslúcida con forma semicilíndrica. Los materiales empleados fueron fibra de vidrio y piedras de cantera. El interior estaba organizado en forma circular alrededor de una apertura.

 

Obra del estudio Selgascano (2015):

Los arquitectos José Selgas y Lucía Cano son los únicos españoles que han firmado una obra del Serpentine Pavilion. Diseñaron un laberinto de tubos realizados por diferentes capas traslúcidas. Los colores del material varían en función de la luz de su interior. En la actualidad esta obra se encuentra en Los Ángeles.

 

Obra de Bjarke Ingels (2016):

El diseño se trataba de una línea recta hecha con ladrillos de fibra de vidrio huecos colocados superpuestos que se dividían en dos partes ondulantes.

 

Obra de Diébédo Francis Kéré (2017):

La inspiración de esta obra fue el árbol. La intención del arquitecto era que los visitantes contactaran con la naturaleza. El techo se adaptó para que cambiase según la climatología: entraba el sol y resguardaba de la lluvia.

 

Frida Escobedo (2018):

Este diseño está inspirado en las celosías mexicanas. El espejo del techo y el estanque triangular de su interior reflejan los rayos del sol que se filtran.

 

Obra de Junya Ishigami (2019):

Esta obra materializa la filosofía del espacio con el cual el arquitecto busca la armonía entre estructuras artificiales y naturales.

La Serpentine Gallery es uno de los lugares que hay que visitar al menos una vez en la vida. Cuando se realiza un viaje a Londres, no se puede pasar por alto la visita a este parque junto a su galería. Si aún no conoces esta galería, desde #Poveda te recomendamos que visites este lugar para descubrir desde dentro la belleza de la magnífica obra de Sumayya Vally.

 

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